25 ene. 2017

LIBROS FAVORITOS DE .... JUNE LEMON

Hoy comparto el tercer post de la sección LIBROS FAVORITOS DE... ( anteriores aquí y aquí ) y nos acompañará una blogger que me encanta, no sólo porque tiene un blog precioso, sensible y cuidado sino porque tiene una forma de transmitir a través de sus letras amena, bonita y que lo mejor de todo, te deja pensando y mucho. Se trata de Marina, la persona que está detrás del blog JUNE LEMON, un blog sobre viajes, cultura y reflexiones. Además en su blog, también encontrarás recomendaciones de todo tipo de lecturas, sección a la que me declaro fan número uno. Bueno y ahora te dejo con la recomendación sobre uno de sus libros favoritos.

Si tuviera que recomendar un único libro, de ritmo trepidante y trama interesante para cualquier lector, que aportara aprendizajes y sobre todo, que te dejara pensando, escogería sin duda LA HOGUERA DE LAS VANIDADES de Tom Wolfe. 
Hace más de diez años que lo leí un caluroso verano y aún hoy me encuentro con tantas situaciones que me recuerdan al libro y me dejan pensando en su final. Narra la historia de un lobo de Wall Street o un “Amo del Universo”, como él mismo se autoproclama y cómo por un conjunto de malas casualidades, su destino cambia para siempre. Aunque fue escrito en 1987 el libro es tan vigente como el primer día: es un retrato social de América y si me apuras, de todo el mundo occidental. Un repaso por el capitalismo, la desigualdad, la corrupción, el materialismo, la superficialidad y todas las bajas pasiones que nos hacen a los hombres tan… hombres. 

En particular, recuerdo un capítulo magistral en el que el protagonista es arrastrado a una fiesta en sociedad (una de tantas fiestas literarias a las que he asistido; es curioso cómo los libros son capaces de hacerte partícipe de las vivencias como si hubieras estado allí) y recuerdo cómo me aburrí con él, cómo le comprendía al ver lo ridícula que resultaba la situación. Aluciné con la forma en la que Wolfe retrata el hastío, la lucha de clases, las amistades de conveniencia, la frivolidad de la noche, el esnobismo, la importancia del ver y ser visto… hasta caricaturizarlo y ridiculizarlo de forma magistral. 

Recuerdo aún su final y la vergüenza que sentí por su protagonista, como si fuera yo quien echaba la vista atrás y mirara a aquel niño. Una obra maestra imprescindible, un retrato de la época. Me hace pensar en Trump, en los juicios de corrupción coreografiados que aparecen en la tele… tantas veces me digo a mí misma: esto es una hoguera de las vanidades.

Pues otro libro apuntado a mi lista (cada vez se hace más grande ;-) y yo encantada. Mil millones de gracias Marina.

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